¿Test epigenético o test genético? Descubre cómo cada uno te ayuda a entender tu cuerpo y elegir el mejor camino para tu salud.

No siempre es cuestión de comer más sano o entrenar más

Si alguna vez has sentido que tu cuerpo no responde como debería… no estás sola.
Hay personas que siguen una dieta equilibrada, hacen ejercicio, descansan… y aun así no logran perder peso, mejorar su digestión o recuperar su energía.

La clave muchas veces está en algo que no vemos a simple vista: lo que ocurre en nuestras células.
Y para entenderlo, existen dos herramientas poderosas que trabajo en consulta: el test epigenético y el test genético.

Qué es un test epigenético

La epigenética estudia cómo tus genes se expresan según tu entorno, tus hábitos y tu estilo de vida.
No analiza tu información genética fija, sino cómo los factores externos (alimentación, estrés, sueño, ejercicio…) activan o silencian ciertos genes.

Un test epigenético permite saber, entre otras cosas:

  • Estado de inflamación celular

  • Estrés oxidativo

  • Salud intestinal y microbiota

  • Metabolismo de grasas, proteínas y carbohidratos

  • Equilibrio hormonal

  • Capacidad de detoxificación celular

Cuándo hacerlo:

  • Si sientes que haces todo “bien” pero tu cuerpo no responde

  • Si buscas optimizar tu salud digestiva, metabólica o deportiva

  • Si quieres un plan de alimentación y estilo de vida ajustado a tu estado actual

La ventaja es que los resultados se pueden modificar. Cambiando hábitos, tu expresión genética también cambia.

Qué es un test genético

El test genético analiza tu ADN heredado, la información con la que naciste y que no cambia con el tiempo.
Es como tu “manual de instrucciones” interno, que indica tu predisposición a ciertas condiciones, tu respuesta a determinados nutrientes o tu tolerancia a algunos compuestos.

En el test genético que realizo en consulta obtendrás información como:

  • Intolerancias y celiaquía: lactosa, gluten, histamina, sacarosa

  • Biomarcadores: homocisteína, triglicéridos, glucosa, colesterol, proteína C reactiva

  • Vitaminas y minerales: cómo metabolizas A, B, C, D, E, K, calcio, hierro, zinc, magnesio…

  • Hormonas y neurotransmisores: cortisol, dopamina, serotonina, leptina, insulina

  • Eficacia de dietas y salud metabólica: resistencia a la insulina, apetito, termogénesis, predisposición a obesidad

  • Fitness: deportes de fuerza o resistencia, riesgo de lesiones, recuperación muscular

  • Enfermedades: desde Crohn y síndrome de intestino irritable hasta hipertensión, SOP, migraña u osteoporosis

Cuándo hacerlo:

  • Si quieres conocer tu predisposición genética para prevenir problemas de salud

  • Si buscas entender tu metabolismo y nutrición a un nivel profundo

  • Si quieres optimizar tu entrenamiento y recuperación

Aunque tus genes no cambian, puedes actuar sobre el riesgo y adaptar tu alimentación y hábitos para minimizarlo.

Epigenética VS genética: la diferencia clave

  • Epigenética: mide lo que está activo ahora y puede modificarse

  • Genética: muestra tu base heredada, que no cambia, pero que orienta tu prevención

Cómo elegir tu test

  • Si quieres saber qué está ocurriendo en tu cuerpo en este momento y cómo mejorarlo → Test epigenético

  • Si quieres conocer tu mapa genético y actuar a largo plazo en prevención → Test genético

En algunos casos, combinarlos es ideal: uno te dice dónde estás, y el otro cuál es tu punto de partida de por vida.

Conocer tu información celular y genética te permite dejar de adivinar y empezar a actuar con un plan diseñado para ti.
No se trata de hacer “más”, sino de hacer lo que tu cuerpo realmente necesita.

📩 Si quieres saber cuál de estos test es el más adecuado para ti, escríbeme.
En una valoración inicial puedo ayudarte a decidir y diseñar el mejor camino para tu salud.

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